Ángel Delgado “se va” de Miami

Angel Delgado, obra.

Angel Delgado, obra.

La noche del sábado 25 de julio me fui al cierre de la exposición de arte “Revision”, del gran artista cubano Ángel Delgado, bajo la invitación de Aluna Art Foundation, a quien agradezco un gesto cultural como este.

Delgado concluyó su “Revision” (unos diez años de labor desde que salió de Cuba, dos después de llegar a USA) con una muestra que estuvo desde abril en esta sede de Little Havana de Miami. El cierre contó con comentarios que Ángel Delgado fue desgranando a cada paso en la pantalla en que se visualisaban fotos y videos de sus performances e intervenciones públicas.

El artista Ángel Delgado pudo reencontrarse con viejos amigos y compañeros de ruta, de alegrías -y de infortunios- cómo no. Lo vi alegre y lucido en medio de un jolgorio que envidiamos muchos, ser un aglutinador para las emociones de los demás: “Me cuadra que la gente venga y me diga que aquí se encontró con otros que hacía tiempo no veían”, me comentó Delgado unos minutos antes de empezar.

Mi entrevista a Delgado la puede consultar en Martí Noticias, con el título de “El pintor Ángel Delgado y su obsesión por la libertad“.

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Si quiere sabe más de la obra de Angel delgado entre en los siguientes enlaces:

http://www.angeldelgado.net
http://www.youtube.com/angeldelgadofuentes

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Liberado el escritor Ángel Santiesteban-Prats

Ángel Santiesteban al ser liberado, a la izq. A. Rdiles, Ailer, Glez, Claudio Fuentes y una activista d DDHH.

A la izq. A. Rodiles, Ángel Santiesteban al ser liberado, Ailer Glez, Claudio Fuentes y una activista d DDHH.

En la tarde-noche de este viernes, 17 de julio fue liberado el escritor cubano Ángel Santiesteban-Prats. La noticia corrió a cargo de la editora de su blog, la argentina Elisa Tabakman. Elisa envió mensajes a los amigos de Santiesteban inmediatamente.

“Me liberaron bajo libertad condicional, que me habían negado en abril, junio, y recientemente me dijeron que me la darían en agosto, pero me liberaron hoy”, fueron las declaraciones de Angel Santiesteban al blog Cruzar las alambradas desde la casa del opositor Antonio Rodiles, en el municipio Playa, en La Habana.

Santiesteban entró a prisión el 18 de febrero de 2013 bajo cargos infundados de violación de domicilio, y acusado de golpear a su ex esposa. El caso de Santiesteban se llevó a efecto bajo claras violaciones jurídicas y el proceso fue denunciado en reiteradas ocasiones por sus familiares, su primera abogada, la licenciada Amelia Rodríguez Cala y decenas de activistas de Derechos Humanos.

La liberación de Santiesteban ocurre a solo horas de entrar en funciones las embajadas de Estados Unidos y Cuba, que hasta ahora mantenían secciones de intereses en sus respectivas capitales desde finales de los años ’70 del pasado siglo.

Escritores, activistas de Derechos Humanos y personas de buena voluntad, de modo general han recibido con beneplácito la noticia de la liberación del escritor Ángel Santiesteban-Prats.

Frida en Miami

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Las cosas lindas pasan porque sí. Este post es por tres gratas sorpresas que he tenido en la última semana. Primero encontré –luego de 20 años- a mi querido amigo, el poeta Orlando Coré Fernández. Coré me llevó a conocer a un par de mujeres especiales: a la primera la entrevisté la tarde del viernes y ya les daré noticias, la segunda fue la pintora Mariana Altamirano, una ecuatoriana que vive en Miami desde 1981 y acaba de inaugurar su expo “Frida Kahlo: Releasing the Magic”, una verdadera magia alrededor de Frida.

En el Art Emporium de la calle 7 y la 13 avenida del suroeste de Miami, Mariana extendió toda la explosión de su energía para regalarnos una Frida revisitada y que la revisita a ella misma en sueños y en la vida real.

Sobre esa energía que es Frida y que se ve en cada pieza, Mariana señaló: “Es una artista que nos dejó a todos los latinos un legado muy grande. Porque siendo mujer llegó a triunfar en el Arte en los años ’30 y ’40, cuando ninguna mujer había llegado allá en esos años”.

Mariana se pasea por la casa-galería repleta de gente, me muestra un par de piezas en las que cree haber dejado bastante de su fuerza y sudor, y al apropiarse de la Khalo, cree que le devuelve un agradecimiento “por imponerse en medio de esa enfermedad tan terrible que vivió”.

Como parte del performance varias mujeres se disfrazaron de Frida, para obtar por la gracia del público asistente.

Su llegada a los Estados Unidos a inicios de los años ’80 del pasado siglo la empujó a estudiar guiada por los profesores Baruj Salinas y Yovany Bauta, bajo cuya supervisión recibió un bachelor en Arte en el Miami Dade College Inter-American Campus.

En una entrevista con la periodista María Espinoza en 2012, relató un hecho que habla del tesón de esta mujer. “Los eventos más significativos de mi carrera son muchos, pero hay uno que recuerdo siempre, y lo comparto con otros artistas para que se vayan preparando. Eso pasó hace muchos años, cuando tuve mi primer solo art exhibition. Yo no sabía que me iban a poner a hablar, y yo estaba en una galería donde la encargada hablaba solo inglés. El día de la open gallery, me subieron al escenario y me bombardearon con preguntas. Yo me quería morir: aunque entendía el inglés, no hablaba lo suficiente para contestar, de modo que tuvieron que conseguir un traductor. Tan avergonzada me sentí ese día que desde entonces me impuse la meta de aprender inglés para poder hablar el día de la apertura de la exhibición de mis obras”.

Mariana me despidió en la noche con un abrazo que me hizo perderme en su inmensa geografía, terminé con uno de sus cuadros, que hizo preñado de color, donde Frida Khalo interroga al mundo con su mirada, ahora que se ha liberado la magia y se ha instalado en la Pequeña Habana de Miami.

“Marica”

William S. Burroghs. Edicones Alma perro.

                            William S. Burroghs. Ediciones Alma perro.

Llevo una semana envuelto en la acidez de la prosa de William S. Burroghs. No es una novedad, ni una reedición venida a cuento con el alboroto de las legalizaciones del matrimonio gay en Estados Unidos. Se trata de una edición de la casa barcelonesa Anagrama, fechada en 2002, sin lujos, sin muchas pretensiones. Es una portada descolorida que muestra a un Burroghs bajo una visera azul, difuminado casi en una aguada de tonos muy opacos. Leerla me llevó más tiempo del que yo pensaba.

Los que quieran buscar un mundo dibujado por las buenas costumbres y expresiones, que ni locos se acerquen a esta anatomía literaria que Burroghs estampó en unas ciento treinta páginas apretadas, escritas a todo correr mientras delineaba el viaje de su alter ego, Lee, por los lugares más sórdidos y sucios de México, Panamá y Ecuador. La literatura definitivamente no es para eso, Marica lo confirma.

Las peripecias homoeróticas del agudo Lee, la desfachatez de un Allerton al que no le deslumbra un cuerpo cualquiera sino el deseado por sus propias carnes y entrañas, hacen un retrato un poco más que oscuro de la vida de estos homosexuales que empujan por vivir una vida ‘normal’ en un México algo más que machista, pero que les resulta seductor a la vez. Su meta es encuontrar lo que los ha llevado hasta allí: el yague, una sustancia natural que los transporte al dominio total de sus pensamientos.

La anécdota sucede en un bar donde han encontrado al viejo Guidry. Luego de unas cervezas, ocurre el siguiente diálogo:

—¿Os conté como me tiré al policía que hacía la ronda? El vigilante que cuida la zona donde yo vivo. Cada vez que ve luz en mi habitación, entra a tomar un trago de ron. Bueno, hace unas cinco noches me sorprendió cuando estaba borracho y caliente y una cosa llevó a la otra y terminé enseñándole cómo hacía vaca para comer la col.”

Un personaje narra sin un receptor determinado. Hay “un reportero latoso” que se las quiere dar de sabihondo e intenta poner en dudas la sabiduría Oriental, le pregunta a un viejo en trance, atiborrado de humos de colores que le salen por la nariz y que ha hecho contacto cósmico: “¿Habrá guerra con Rusia, Mahatma?El comunismo destruirá el mundo civilizado? ¿El alma es inmortal? ¿Existe Dios?”.

La respuesta no puede ser mejor, y Burroghs se luce con su prosa ágil y fría: “El Mahatma abre los ojos y aprieta los labios y escupe por las ventanas de la nariz dos hilos rojos de zumo de betel. El zumo le baja hasta la boca y lo lame con una lengua larga y sucia y dice: ¿Cómo mierda puedo saberlo? El acólito dice: “Has oído al hombre. Ahora retírate. El swami quiere estar solo con sus medicamentos”. El occidental –apunta el narrador- cree que hay algún secreto que él puede descubrir. Oriente dice: “¿Cómo mierda puedo saberlo”?

En su momento Martin Amis dijo que Burroghs había “escrito un reflexivo y sensible estudio sobre el amor no correspondido…” Recientemente El País publicó “La casa donde Burroughs mató”, una crónica sobre un apartamento en México donde el escritor mató a su esposa de entonces de un disparo, y describe que el sitio se ha convertido en lugar de peregrinación para los fans del narrador y otros curiosos que alberga la especie humana.

“El escritor de El almuerzo desnudo fue detenido por asesinato y trasladado a la cárcel de Lecumberri, donde años después sería encarcelado también Álvaro Mutis. Allí entró en juego un protagonista fundamental de la historia, el abogado mexicano Bernabé Jurado (“el rey de los tramposos, sagaz corruptor de jueces”, según García Robles). El picapleitos logró que lo liberaran tras solo 13 días en prisión, al “demostrarse” que había sido un accidente. Esa es la versión que Burroughs ofreció entre rejas a La Prensa, un periódico sensacionalista que pensaba que entrevistaba a un chiflado cualquiera: “Mi esposa había tomado algunas copas. Yo saqué la pistola para mostrarla a mis amigos. La pistola se resbaló y cayó, golpeándose con una mesa y se descargó. Todo fue puramente accidental”, señala el excelente artículo de Juan Diego Quesada para el rotativo madrileño.

Lo cierto es que sesenta y cuatro años después, los vecinos de aquel edificio del DF mexicano –dos viejitas específicamente- son asaeteados por los curiosos, los que meten la nariz para saber más y de más cerca sobre el problemático escritor, que escandalizó a tantos en mitad del siglo XX.

“Hay quien cree que fue un vil asesinato encubierto con un halo de romanticismo, pero son los menos. El escritor y dibujante Bernardo Fernández, BEF, es el autor de la novela gráfica Uncle Bill, basada en las correrías de Burroughs en el DF. Un lunes, al salir de la consulta del psicoanalista, se asomó al portal del edificio pero la oscuridad no le invitó a darse un garbeo. BEF también fantasea con la idea de entrar en el apartamento, tomarse un café con las inquilinas y sacar unas fotografías. No se atreve porque sabe que la respuesta de las hermanas y los cinco perros es siempre la misma: “Lárguense de aquí”. El misterio de Burroughs se esconde tras esa puerta”, finaliza el cronista de El País.marica

Máquina para que no se vayan las palabras

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Leer poesía es una lidia de toros, no tengo dudas.

La noche del 26 de junio hice mi primera lectura pública del poemario “Máquina para borrar humanidades“, Eriginal Books, 2015. El espacio La esquina de las palabras, que el poeta Joaquín Gálvez ha labrado con paciencia de seis años en un recodo de Coral Gables, me recibió junto a mi familia y amigos.

Leí frente a Ángel Cuadra, un hombre que estuvo varios años en prisión por ser consecuente con los poemas que escribió un día y molestó a sus verdugos de verdeolivo. Estaban escuchando escritores como José Abreu Felipe, Juan Carlos Valls, Armando de Armas, Janisette Rivero, el escritor y editor Armando Añel y la editora Marlene Monleón con el analista político Juan Antonio Blanco, que conforman un excelente abanico de los modos de entender la literatura y el periodismo. Tirarme al ruedo, escuchar las palabras de presentación y las valoraciones del poeta Denis Fortún, y luego el paso acompasado de los aplausos fue otra manera de atravesar el Jordán.

“Máquina…” empieza ahora su viaje definitivo, veré hasta donde me llega el aliento.

Miami ha sido más que generosa conmigo, lo que me prohibieron a solo 90 millas de aquí unos funcionarios que se creen dueños de las palabras y las frases, me lo ha devuelto esta ciudad a la que putean sin razón todos los días.

El primer texto que leí anoche está dedicado a mi hermano el escritor Ángel Santiesteban-Prats, hoy en prisión bajo una mancuerna jurídica que no se atreve a declarar que lo encierran por motivos políticos. Espero que esas energías le hayan llegado hasta el jaulón en que lo tienen en la Unidad de Guardafronteras del poblado Jaimanitas, en La Habana.

Un abrazo, para el Ángel. Mis agradecimientos a todos los que me acompañaron en esta aventura que no más comienza.

Gracias.

El aguijón y la huella

Para mi amigo, el escritor Ángel Santiesteban Prats, todas las noches,

todos los días que te han robado en esa inmunda cárcel.

No estoy pasando esa banda de metal

por un impulso vano

me empuja la jauría de palabras

de donde vengo sin garganta

sin el ardor de ser yo mismo en el jaulón

-jardín que se resiste a recibirme.

En el espanto del pie sobre la raya

tengo el aviso del barrote

y el mejunje de los miedos

-un elixir a probar.

En la boca del caño está mi sombra

allí me asomo

-medicaciones que me esperan.

En el caño está mi nombre

o la medida de mi pierna

-la astilla que ha sobrado.

Yo no paso la banda que separa

y nos separa

el aro de metal se adormece en mi cabeza

en mi cintura hilo de acero para atar a un monstruo.

Pongo el pie en la marca de metal

y he llamado a los cuervos circulantes.

Mi sangre los pondrá a libar.

“No hay otra patria que no sea la poesía”

Luis felipe Rojas. Foto: E. Aguado.

                                                                                        Luis Felipe Rojas. Foto: E. Aguado.

Quiero agradecer a mi amigo y excelente escritor Amir Valle, por esta entrevista para su revista  Otro lunes y por el empujón para que conozcan del libro que acabo de publicar y se presentará en muy breve tiempo en Miami.

Máquina para borrar humanidades es, después de Para dar de comer al perro de pelea, tu segundo libro desde que saliste al exilio. Aunque algunos suelen pensar que los libros de poesía son simplemente una reunión de poesías escritas en el paso del tiempo, quienes escribimos sabemos que entre un libro y otro hay siempre hilos secretos, senderos que se unen o bifurcan para diferenciarlos. ¿Qué diferencia entonces a Máquina… de Para dar de comer…?

Yo creo, sin ninguna duda, en el tiempo. Lo que hay entre un pasaje y otro es el tiempo y esa manera en que se han modificado los dos poetas. El que vino como un animal asustado, huyendo del horror, la exclusión y la asfixia, y el otro, el que puso la cabeza a reposar por un instante y vio a sus hijos dormir la mañana, el que ya no espera la patada en el trasero –por muchos sobresaltos que signifique vivir en un país desarrollado.

La poesía que fue exprimida en Máquina… es el destilado final de casi tres años limpiando cada verso. Por lo general escribo de un tirón, pero tardo entre tres o diez años para publicar. Me sigo sintiendo ese cirquero que tiene el público delante, y ahora me toca hacer que no cierren la boca de tanto asombro, que no se paren de los asientos y me pidan una o dos piruetas más. No hay manera de hacer poesía si no lo hago a la manera de Homero, si no me creo que en cada poema me esperan los aldeanos para que les cuente las historias de los pueblos vecinos, o como ya te dije antes: como un tragaespadas y dejar lívidos a los espectadores ante cada salto mortal

Quien siga hoy tu trayectoria creerá que sólo escribes poesía. Pero yo, que te conocí primero como narrador y sólo después como poeta, te pregunto: ¿has dejado de escribir cuentos?, ¿tendremos alguna vez la oportunidad de recordar al excelente cuentista que fuiste allá en Cuba?

Ya están en una gaveta a punto de dejar manosearse, mis cuentos. Una decena, a lo mejor. La narrativa me consume demasiado, para mí es más cerebral que la poesía, y como sabrás, soy un tipo más díscolo que centrado. Tengo que meterme desnudo en ese libro de cuentos, y en las historias que ya he vuelto a apuntar, pero tengo que andar con una piel distinta para cada género. También me mira con desprecio una novela que inicié hace años y sé que cuando hablamos me dice algo similar a lo que se le dice a un mal padre. El libro se llama “Las negras escriben cartas de amor”. Está casi listo, mi querido Amir.

Miami, aunque muchas la sigan viendo como “el estercolero de la cubanidad”, como un “páramo cultural”, para sólo citar dos de la etiquetas que se ha ganado, va convirtiéndose en un escenario cultural de indiscutible referencia para quien quiera establecer un análisis serio sobre la cultura cubana. Alejándonos de los típicos tópicos que impone la política, me gustaría que nos dieras un paseo personal por esa Miami íntima y pública que desde el punto de vista cultural ha encontrado el creador que eres.

Me desternillo de la risa ante las etiquetas vulgares que han venido más desde el Departamento Ideológico del Partido Comunista de Cuba que de los propios visitantes. Mira, Miami está lleno de cafecitos a la antigua, donde saludas, y te sientas a sorber despacio y puedes estar toda la mañana. Tiene una decena de galerías de arte muy movidas y lo más contemporáneas que yo mismo les pueda exigir. Hablo por el autodidacta que soy, no por mis amigos académicos, ex compañeros de la universidad: puedo perderme un día en una de las bibliotecas públicas del condado y estar todo el día sin que me cueste un centavo, y encima me pueden hasta dar un café como cortesía. Wynwood, en el Art Distritc, se ha convertido en la meca del grafitis y el arte de la espontaneidad, un lugar donde combinas la vista con el sabor de una cerveza artesanal en una paz que ya quisiera Alaska.

En el ambiente literario hay personas más refinadas y “curtas” y “apreparadas” que reniegan el roce con los demás. Pero desde tener a excelentes poetas como Ángel Cuadra y Jorge Valls, de la vieja guardia, y lo mejor del género en habla hispana, puedes hallarte, como lo hice yo, con una de las voces jóvenes más interesantes como lo es Tinito Díaz, un tipo al que hay que seguir de cerca por la fuerza poética que tiene. Hay proyectos literarios que no cierran sus muestras, sus peñas (para tirios y troyanos), hay una feria del libro –con asombrosas exclusiones-, y hay un festival de literatura que ha unido ese remanente excluido.

Me gusta la tranquilidad del festival de cine de Miami, y el alboroto y la profusión que tiene Art Bassel. El microteatro de Miami, esas obras que son puestas dentro de contenedores, me enamoró para siempre.

Aviso: dile a los envidiosos que se alejen de Miami, pueden morir de un infarto, ¡jajajaja!

La prueba de que Miami se ha convertido en un punto de referencia universal para la Cultura Cubana (así, con mayúsculas) es que el régimen, parece que viendo en ella un peligro de perder el control sobre ese ámbito esencial que es la cultura, ha decidido conquistarla. ¿Cómo ves todos esos asuntos tan polémicos hoy del intercambio cultural, la publicación en la isla de autores del exilio… en fin, esos afueras y adentros que no terminan de unirse?

El final de tu pregunta es el interesante. Me gusta eso, y es que no tienen que unirse, nunca lo han estado. La polémica hoy es por el que goza de los privilegios del régimen castrista y viene a gozar de las bondades de la libertad de expresión, del que calla en Cuba ante la mala suerte de sus colegas y viene a sentir la palmadita del vecino, y deja a aquellos en la meta de salida. Pero no hay esa comunión nunca ni la ha habido. Las puñaladas en la UNEAC se trasladaron a las puñaladas entre el que está en Barcelona y París, así de simple. Los de esa orilla que hoy me queda más cerca que nunca, esperan mi abrazo y se lo he extendido cada minuto de este corto exilio, ellos pueden dar fe de mi activismo por tipos en desgracia como el condenado a 18 años Jorge Olivera Castillo y mi hermano Ángel Santiesteban.

Y además, ahí sí soy un poco pesimista, pero creo que podemos convivir por separado sin extrañarnos. No extraño por nada del mundo los eventos literarios a los que me invitaban y eran inaugurados por un funcionario del Partido que no se había leído ni el Granma de ese día. ¿Cómo voy a extrañar a funcionarios como Alexis Triana, Alpidio Alonso o Iroel Sánchez pidiéndome quitar aquel verso o detener la impresión de tal revista o la inclusión de un cuento mío en tal antología –dizque para salvar la patria- y luego vendiéndose como escritores y participando de las ferias del libro de países que invitaban a los escritores e iban ellos como funcionarios?

Lo que viene de la cultura esclava es un amago, no una amenaza. Hablar alto y fuerte y mirando a los ojos ha pasado de moda, y puedes ser tomado como un gritón, pero a mí qué rayos me importa ya.

Cuando no utilizan el silencio sobre cuestiones esenciales, el discurso del odio, la división y el ninguneo (“la Cultura Cubana está sólo en Cuba”, “no se hace una genuina literatura cubana fuera de la isla”, “hay que estar en Cuba para poder escribir sobre Cuba en cubano”) suele ser la tónica de los mensajes que llegan desde algunos colegas en la isla. Sin embargo, he visto que miras con los ojos de la nostalgia, del respeto y el cariño no sólo a muchos que piensan (o se manifiestan) distinto a ti políticamente, sino incluso a otros maestros sobre los que cae la duda de ser marionetas, consentidores o ejecutores directos de la represión. ¿Cómo es tu relación con esos escritores con quienes, una vez, te codeaste en Cuba hasta que decidiste decir lo que pensabas sobre el gobierno?

Compadre, yo respeto el gremio, solo por serlo. Mis colegas en la isla saben cómo pienso y mi nivel de tolerancia, ha sido puesto a prueba de balas. Soy amigo de muchos de ellos desde Oriente hasta La Habana. Me escriben, les respondo, intercambiamos criterios literarios, e incluso con los que se atreven, cuestiones políticas.

El que haya decidido quedarse de ese lado del barracón: felicidades, yo soy un apalencado y no me los puedo echar de enemigos, ellos saben que no lo soy. Leo bastante de lo que se escribe y se hace en Cuba. Voy  a lecturas y presentaciones de libros de quienes también publican en la isla y reciben a funcionarios de la UNEAC en Miami, pero no soy yo el que les va a poner la sordina en la oreja.

Ahora, ellos saben que soy crítico con esa socarronería, que seré siempre un impertinente contra esas cosas, lo que nos relaciona es que algunos aceptan que yo tengo derecho a decir lo que creo mi verdad. Sobre el reduccionismo de pensar en que solo lo que se crea allá “dentro” es lo verdadero, eso es demasiado trasnochado para dedicarle una sola frase.

También, al igual que sucedía en Cuba, el exilio cubano en Estados Unidos (y esencialmente en Miami), sin que le importe el mercado, sigue concediéndole a la poesía el valor que siempre ha tenido para los escritores cubanos. En tu caso personal han sido dos editoriales, NeoClub primero y ahora Eriginal Books, quienes han apostado por, cito, “ese ruinoso género que es la poesía” (según otro loco creyente del género: el español Chus Visor). La poesía, el exilio, el valor comercial enfrentado al valor espiritual… ¿cómo ha sido ese entorno en tu caso?

No hay otra patria que no sea la poesía, para decirlo en el lenguaje de los que vamos con el cuchillo en la boca defendiendo al rey de los géneros literarios. ¿Por qué tú crees que un régimen que ha derramado tanta sangre como el castrista metió preso a un tipo tan angelical y efectivo –literariamente- como Jorge Valls? ¿Puede haber mayor crimen que destruir un manuscrito de María Elena Cruz Varela o Reinaldo Arenas? No lo creo. Sigo apostando por la poesía porque exige y da siempre más, y porque paradójicamente ha quedado fuera de los engendros del mercado actual. Miami es un paraíso para la poesía, porque se ha convertido en una tierra de exilios y la pérdida de la tierra que pisaste cuando niño eleva el sufrimiento, pero te da refugio en algo íntimo como la lírica.

Por experiencia sé que el periodismo puede enriquecer al escritor… o destruirle su talento. Todo depende de que se establezca una interrelación que alimente y no una dependencia desigual que aniquile a la parte más débil: el escritor. Quisiera que valoraras que ha cambiado en tu perspectiva de creador el hecho de haber tenido que lanzarte al periodismo independiente en Cuba primero y, ya en el exilio, al trabajo periodístico en ese reconocido conglomerado informativo de radio, televisión y prensa digital que lleva el nombre de nuestro Martí.

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A mí lo que ha hecho es enriquecerme, lo escribí hace poco, cuando Radio Martí cumplió 30 años. Escribir todos los días, ya sea proponiendo el tema para un reportaje, ‘arreglando’ un cable de agencia o editando lo que envían desde Cuba, es para mí una escuela, pero ha sido cumplir un sueño. Yo era un oyente clandestino de Radio Martí, hoy soy el entrevistador de gente tan amable como tú, la artista Tania Bruguera o la anónima mujer, madre de un joven preso político en Guantánamo. Eso al final me ha dado velocidad para la prosa que hago, y tengo bien definidos los tramos que separan la prosa de ficción de los testimonios.

Ahora lo que veo con más claridad es algunos problemas que por estar tan cerca me parecían inmensos o fuera de foco, tomar distancia me ha servido para ser más justo en mis juicios.

Me resulta curioso también que luego de una participación activa en la blogósfera cubana hayas trasladado tu accionar a ese fenómeno que es Facebook. ¿Cómo han influido las tecnologías en tu vida personal y profesional?

Facebook es más democrático. Aunque sigo con la bitácora Cruzar las alambradas, mi cuenta de Facebook es más activa, y rápida, me retroalimenta y puedo intercambiar con los lectores en un santiamén. Aquí sigo con mis reglas de privacidad, con la ética de comprobar todo varias veces y cruzar la información entre las distintas fuentes. Hay de todo, como la mala literatura o el cine o televisión, si te entretienes te vas tras la m…

Por otra parte me ha permitido compartir lo que escribo cada día, al instante de haberlo publicado, sin el permiso de nadie para llevarlo al público que yo determino en esa red social.

Nuestro común amigo, el escritor Ángel Santiesteban, en cierta ocasión me dijo que eras “un guajiro sentimental”, y otro querido amigo, el también escritor Rafael Vilches, contándome todo lo que habías tenido que sufrir en Cuba por parte de colegas que te viraron la espalda, me escribió hace un tiempo que era más difícil de comprender ese rechazo porque eras “más corazón que cuerpo”. Todo esto es a propósito para preguntar: ¿poesía y amigos?, ¿poesía y familia: Exilda, tus hijos?, ¿poesía y tu Cuba más íntima?… ¿en qué sentidos crees que se conecten?

Se conectan todos, a veces no sé distinguir si he sufrido más por lo infeliz que son quienes creen que se salvaron dándome la espalda, o estas tres personitas que creo haber salvado del horror y tengo ahora conmigo. Yo soy uno de esos seres privilegiados que entendió que los amigos verdaderos y la familia son la patria. Que Cuba puede ser una mesa compartida entre pocos –porque los otros no se atreven a estar.

La poesía que hago, siempre se conecta con ese sentimiento que tengo hacia los demás: mi mujer, mis hijos y mis amigos. Eso es Cuba, y creo que me sobra para ser feliz.

Máquina para borrar humanidades no será nunca el último libro, me queda claro. ¿En qué nuevo proyecto literario andas ahora?

He compilado los textos de Cruzar las alambradas para darle la oportunidad a los cubanos de la isla que no tienen la posibilidad de leerme en Internet, reuní cuarenta de ellos y me serví de las traducciones que hicieron amigos voluntarios en cinco años de llevar este blog.

Entrevisté a escritores cubanos y a activistas de Derechos Humanos que viven en ese allá donde queda nuestra isla y de eso va otro libro también. Te conté del libro de cuentos y escribo algunas noches un libro de poesías que están hecha a base de preguntas, pero tardaré unos años en publicar, ese es el ritmo que lleva cada texto, cada documento que hago.

Máquina para borrar humanidades, (Eriginal Books, 2015) será prensetado el viernes 26 de junio en la tertulia “La esquina de las palabras”, que conduce el poeta Joaquín Gálvez y se realiza en Café Demetrio. 00 Alhambra Circle, Coral Gables, Miami.

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Me salva la poesía

11297910_10207237454401642_2045090992_n Una vez más publico un poemario mío en libertad, “Máquina para borrar humanidades” (EriginalBooks, 2015) es mi confirmación de que la poesía lleva las riendas de mi vida.

Soy contrario a creer que la poesía “es la cenicienta” de los géneros literarios. La poesía es el acto que deja sin respiración al público, el vehículo que sostiene el espectáculo milenario de las letras, y está fuera de toda lógica del mercado contemporáneo. Me sigo creyendo un aeda, un griot al que la tribu espera para saber las noticias del lado allá del río.

Hoy siento la alegría de compartir con ustedes mi sexto libro de poesía, mi segundo en tierras de libertad luego que las manos generosas de Armando Añel e Idabel Rosales me abrieran las puertas en 2013 con “Para dar de comer al perro de pelea” en Neo Club Ediciones. En esta ocasión voy de la mano del excelente ilustrador Nilo Julián González Preval, con una magia que hace tiempo no presenciaba, ya podrán comprobarlo a medida en que caminen dentro del libro. Nilo ilustró aquel primer número de la revista Bifronte en 2005: Gracias una vez más, mi hermano!

Es la primera vez que trabajo junto a Marlene Moleón y Eriginal Books, y no puedo menos que agradecerle cada consejo en este camino que hoy recién comenzamos. La sugerencia para que Ernesto Valdes maquetara el libro fue primordial. Gracias a los dos.

Luis Felipe Rojas Rosabal, San Germán, Holguín, 1971. Tiene publicados los poemarios Secretos del Monje Louis, (Ediciones Holguín, 2001) Animal de alcantarilla, (Ácana, 2005), Cantos del malvivir, (Loynaz, 2005), Anverso de la bestia amada, (Abril, 2006) y Para dar de comer al perro de pelea (NeoClub, 2013). Por su acción contestataria fue censurado y repudiado por las autoridades de su país, donde ejerció como periodista independiente. Es autor del blog Cruzar las alambradas, trabaja para Martí Noticias.  

Del ilustrador: Nilo Julián González Preval. La Habana, 1967. Dibujante. Poeta. Pintor. Actuante de intervenciones públicas. (12) exposiciones personales, (36) exposiciones colectivas, (4) premios individuales y varios colectivos, más de (200) ilustraciones nacionales e internacionales publicadas. Fotógrafo. Artesano. Escultor. Ha realizado más de (20) lecturas personales de cuentos y poesía, sus poemas se han publicado en revistas y periódicos de Cuba y el mundo. Director de arte y actuante en acciones del grupo OMNI. Promotor cultural en su comunidad. Director del proyecto de intervención socio comunitaria Galería Comunitaria. Es integrante-fundador del grupo OMNI-Zona Franca, con los cuales ha realizado más de (200) performances y acciones de intervención pública, colectiva e individual.

El viernes 26 de junio los espero en la Tertulia La esquina de las palabras, esa especie de cueva literaria que ha armado el poeta Joaquín Galvez para los amantes de las artes.  La cita es en el Café Demetrio, 300 Alhambra Cir, Coral Gables, MIami. FL 33134.  La presentación será a las 7:00 pm.

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