Detenido 1263: celda 16.

Foto/Exilda Arjona

Era sábado 27 de noviembre, salimos temprano para Guantánamo y a las 12:40 pm estábamos en el punto de control conocido como Río Frío, a escasos kilómetros de la ciudad del Guaso.
Cuando la Policía detuvo la máquina en que íbamos, me pidió el carné urgentemente, al igual que al chofer y a la hora de estar bajo el ardiente sol del este oriental, pretextaron una comprobación al vehículo.
Mi hijo Malcom, de siete años empezó a vomitar por la náusea y la falta de alimentos. Algunos policías se acercaron, uno de ellos se veía algo apenado, pero allí nos dejaron unas horas más. A las 3:00 pm vino un oficial del G2 y me montaron en una patrulla de carretera y me llevaron directo a la unidad de operaciones. Un leve altercado al bajar me dejó un rasguño en la frente y un hematoma en el brazo. Lo demás fue puro trámite. Atrás quedaba mi Exilda con los niños. En Guantánamo quedaba a la espera de nosotros Rolando Rodríguez Lobaina y su esposa Yanet pues seríamos los padrinos en el bautizo de sus tres hijos el domingo 28. Es la primera vez que sé de la prohibición de un bautizo católico en los últimos 20 años. Quedaba el rostro de mi hijo Malcom cuando le dije adiós desde el jeep con las esposas puestas.

1263
Eres el 1263, me dijo el oficial Ramírez. A lo que le contesté, por esa cifra no voy a responder, que quede claro. Lo demás fue la angustia del encierro y la buena conversación de mis compañeros de celda. A los que después de explicarle que soy un perseguido político en mi país y que puedo denunciar incluso lo que le sucede a ellos mismos me contaron sus historias, pero con el miedo aún, me pidieron que no dijera sus nombres, sin embargo les pedí que escogieran sus seudónimos: Alfredo, Raciel y Carlos. En otra ocasión les contaré sus historias.
Desde las 3:00 pm del sábado que entré a Operaciones no probé alimento hasta el domingo en la noche en que bebí un jugo de naranja, ácido y sin dulce que dieron en la merienda. Al amanecer del lunes volví a beber un caldo oscuro que algún día supo a chocolate. Las dos noches fueron un infierno, las paredes están llenas de manchas de sangre, pues los reos se entretienen matando mosquitos contra la pared y con los residuos escriben sus nombres, anotan fechas, tiempo de estadía y sus lugares de residencia. El retrete emana su pestilencia todo el día y según pude ver, jamás barren la celda. Me negué a comer, pero pude ver la comida de los otros detenidos: sopa aguada y sin sabor me dijeron, arroz amarillo a la fuerza y un huevo hervido, frío y duro..
La noche anterior a mi detención en la misma celda estuvieron Abel López Pérez, Jordis García Fournier y Yoandris, jóvenes guantanameros, los dos primeros, presos políticos y activistas destacados de la oposición pacífica.
Pude darme cuenta de hasta donde la burocracia ha minado la vida del cubano. Querían que firmara mi detención, acta de decomiso del cinto y el teléfono, devolución del cinto y el teléfono, acta de advertencia y carta de libertad. Por supuesto, no firme nada.
El lunes a las 8:00 am me devolvieron a San Germán. Todo el trayecto fue al revés del sábado cuando iba con mi familia. Fue un retorno a la inversa, viendo como mi país se ha convertido en una jauría de fieras que pisan los jardines. Prohibir que asistiéramos a un bautizo de tres niños, qué locura.

12 pensamientos en “Detenido 1263: celda 16.

  1. Pingback: Détenu numéro 1263: cellule 16. « Franchir les barbelés

  2. Luis Felipe, admiro y no me pierdo ninguno de tus comentarios, sobre todo por ser un hombre nuevo nacido con esa famosa robolucion, es duro decirte que permanezcas firme, que el futuro es del que lucha, y esa lucha sera muy bien recompensada con la historia

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  3. Luis, lo admiro y lo sigo por este blog y por internet, siga sus denuncias que personas como usted que perdieron el miedo son las que cambian al pais, cada vez son mas las voces y los que no temen a protestar

    Bendiciones

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  4. ¡¡ Ánimo Luis, tu ejemplo me confirma que todavía quedan hombres de bien en Cuba. No te dejes amedrantar por la tiranía y la opresión.

    Un saludo desde España.

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  5. Querido Luis Felipe.,
    Cada dia orgullosa de saber que la tierra donde naci dio un hombre con tantos Cordones!!!!!
    A ti no te detiene nadie, siempre estamos al tantode ustedes, cuidense y saluods a Exilda.
    Te queremos.

    Rosy

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  6. Realmente una locura que quieren imponernos a sangre y fuego en Venezuela. Conozco La Habana, fui en el 93 por 11 dias, alegre porque compartia las ideas de la Revolucion…me volvi triste, decepcionada…vi prostituas de 9 años, pobreza, desolacion, rabia…me volvi y exclame que no queria eso para mi pais y miranos ahora, Chavez y Fidel unidos estan jodiendo a mi pais…pero algun dia tiene que terminar y ese dia Lusi Felipe podremos abrazarnos cuando salgas de la carcel y reconstruir nuestros paises con amor y libertad.

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  7. Ya nada tiene marcha atrás. Tampoco podrán mantenerse todo el tiempo reprimiendo, ni la población aguantando, porque hoy eres tú, los Lobainas, pero mañana se sumarán más a la lucha. Los tiranos acabarán como acaban siempre los tiranos.

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  8. Querido Luis Felipe,

    Por favor, no dejes de transmitir toda esa información para que el Mundo fuera de esa Isla esté informado.

    Debe de ser una información precisa y detallada.

    Estás escribiendo la historia de Cuba.

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