Buscarse la vida

Foto/Luis Felipe Rojas


Es una carrera desenfrenada, un viaje sin otra alternativa que regresar a casa con un grumo de pan, una botella de refresco o algo de dinero para irse con un poco de dignidad a la cama. En esta zona del Oriente cubano han vuelto a pulular las cartománticas, los yerberos y mujeres que lavan-planchan-cocinan por un plato de comida o diez pesos en moneda nacional. Abundan los fontaneros, limpiadores de patio y arregladores de fogones a domicilio, oficios más que normales, pero también han florecido los compradores de relojes dorados y platerías y los tumbadores de coco. En ciudades como Holguín y Santiago de Cuba, los vecinos de las oficinas de Inmigración y Extranjería, por unas pocas monedas te llenan las innumerables planillas que exige la burocracia estatal en esos centros sin cometer un solo error.
Dos de los mejores técnicos de teléfonos móviles que conozco no pasan de los treinta años. Una muchacha contemporánea con ellos tiene cada día frente a su casa una enorme fila de gente: todos quieren sacar su computador del infierno, despertar la mother board, acelerar la velocidad de arranque o cambirle el MODEM interno, y ella, que es técnico aún sin graduar intenta complacerlos y buscarse la vida. Por mi barrio viene desde hace poco una joven pedicura. Discreta, limpia y de buenos modales, me aseguró que solo puede atender tres clientes en la mañana, son muchos los pedidos de ancianos más o menos pudientes. En la tarde recibe clases de Inglés y en la noche atiende a mujeres que trabajan durante el día.
Músicos, espiritistas, marroquineros, traficantes de dólares, tabacos de exportación y extractos de rones añejados. Son servicios que se prestan por debajo de las inspecciones estatales. Son una masa de hombres y mujeres que caminan en silencio hacia el primer asidero del día, la primera moneda fuerte que pese en el bolsillo y asegure una barra de pan, un jabón, una libra de bistec de cerdo. Son un ejército indetenible contra los muros, las prohibiciones absurdas, las alambradas mentales.

10 pensamientos en “Buscarse la vida

  1. gracias por esta palabras, vida muy difizil en cuba , yo soy turista italiana in holguin…la lucha cada die por vivir de los cubanos me duele mucho!

    Me gusta

  2. Horrible, un Cubano que es ciego pidiendo limosna, sin embargo, el Gobierno gastandose el dinero que no tiene en extranjeros becados,

    Me gusta

  3. Hola estimado Luis Felipe, ya extrañaba tus emocionantes crónicas. Esta es muy, muy sencilla, pero me ha calado muy hondo. Hoy parace un día bueno para la presa disidente: tres articulos de puntería: El tuyo, el del pequeño hermano: sobre médicos cubanos en Haití y la respuesta a Eliane de Miriam.Celaya. Cómo para volverse loco.con tanta buena lectura.
    Gracias y suerte.

    El Lapón Libre.

    Me gusta

Deja aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: