Ni poeta, ni cubano


Es determinación de los coroneles literarios del Instituto Cubano del Libro.
Hace cinco años dejé de ser invitado a eventos artísticos, jurados de concursos y lecturas públicas. Un edicto subido desde los fosos de Villa Marista hacia las instituciones culturales de la isla me deja fuera, automáticamente, de cualquier debate intelectual. Hasta ahora nadie me ha enseñado el documento que les prohíba a los promotores culturales incluirme en las parcelas letradas de mi generación… a mi tampoco. Sé que es un susurro, una ficha pasada por debajo de la mesa. Ya pasan de una veintena los amigos y los allegados míos que han sido visitados por los ‘compañeros de la seguridad’. Casi ninguno ha sido presionado tácitamente, pero ven en estas advertencias una tarjeta amarilla y como en el futbool otros, han desafiado al réferi y se han buscado la roja.
La última lindeza en la lista de prohibiciones es La isla en verso. 100 poetas cubanos. Ediciones La Luz, 2011. Toda antología es un ejercicio autoritario, lo sé. De un borrón me he quedado fuera de ese centenar de vates en el que alguna vez creí estar. Luis Yussef y Yanier Echavarría han entendido, para el bien de su discriminación poética, que aunque haya nacido después de 1970 y antes de 1988 no reúno la calidad literaria suficiente para engrosar la lista de marras. No soy, diría yo, al decir del presentador Jorge Luis Sánchez Grass, un poeta del tercer mundo en la era del post modernismo. No soy, por una contravención de la Asociación Hermanos Saíz, un ser humano que aspira al cambio y no a la utopía.
Sin embargo sería injusto decir que, marginación aparte, no disfruto la selección hecha al efecto. En ese centenar de poetas cubanos de los que puedo llamar mi generación están aquellos que me desvelaron una noche leyéndolos, a quienes aplaudí a rabiar en una tarde de juventud del Golfo de Guacanayabo o bajo las sombras de uvas caletas en una playa oriental. Aunque siga escribiendo desde mi soledad en San Germán y pase como un fantasma por la ciudad de Holguín celebro ser confirmado en la otra antología, la de los excluidos y marginados. Los que alguna vez hemos estado impedidos de publicar en nuestro propio país, Cuba, somos más de un centenar y en el mundo acaso miles.
Como escritor y artista mutilado por un decreto militar, no me queda más remedio que seguir escribiendo para mí, ya no me espera ningún editor. Tengo todo el tiempo del mundo, incluso para leer una “isla en verso”

14 pensamientos en “Ni poeta, ni cubano

  1. ¿Y qué cojones sabe Sánchez Grass de poesía? Lo de ese país no tiene nombre, a la verdad. Alégrate Felipe de no estar en esa antología, me imagino las cosas que deben de haber metido entre sus páginas.

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  2. Hola Luis Felipe.
    La exclusion es simbolo de falta de libertad, la exclusion por parte de una tirania, enaltece al excluido y marginado.
    Tu eres de los perseverantes y de los valientes, yo diria de muy valientes, porque escribes, y eres un rayo de luz y sendero de libertad desde el interior de la isla.
    Vives el desamparo, que puede tener vivir mas cerca del exterior.
    Por eso eres admirable y respetado, porque lo que haces lo haces por conviccion.

    Un gran abrazo

    Alfredo de J. Viso

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  3. Luis Felipe: Tienes muchos lectores y llegara el dia en que publiquen todo cuanto hagas. No pierdas las esperanzas, ni dejes de sonar. Saludos, Faro

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  4. Gracias Heriberto, por tu lección. Me permití esa ligereza al escribir en la creencia de que no sería cuestionada aquí…pero bien.
    Soy escritor publicado. Decido que editor me publica, como van las portadas de mis libros, tipo y tamaño de letra, precio de venta de mis obras, lugares donde se comercializan, como se exiben;etc, pago por ello y tiene que ser como Yo decido. Afortunadamente unos pocos cubanos podemos hacer esto fuera de la isla, decidir sobre nuestras obras.
    Así que hay que tratar de publicarle al hermano Luís Felipe, para apoyarlo a él, y para que rabie ese engendro combinado, el que forman el instituto cubano del libro y el departamento de cultura del pcc.
    Felíz Navidad, Próspero Año Nuevo y patatín patatán.

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  5. en diciembre 27, 2011 a 1:07 am | Responder

    Escritor
    Habemos muchos escritores y poetas cuban@s marginados de esa antología, pero podemos publicarnos nosotros mismos y sería mucho mejor

    Estimado “escritor”, para serlo y pensar en publicar lo primero que hay que hacer es aprender a escribir. En la lengua culta actual, la primera persona del plural del presente de indicativo del verbo haber es hemos, y no la arcaica habemos, cuyo uso en la formación de los tiempos compuestos de la conjugación es hoy un vulgarismo propio del habla popular que debe evitarse en el habla culta; así, no debe decirse Habemos visto a tu hermano, sino Hemos visto a tu hermano. También debe evitarse en el habla culta el uso de habemos con el sentido de ‘somos o estamos’, puesto que el verbo haber, cuando se emplea para denotar la presencia o existencia de personas o cosas, es impersonal y, como tal, se usa solo en tercera persona del singular: Hay pocos solteros en el pueblo; Había tres personas en la habitación. Por lo tanto, si quien habla desea incluirse en la referencia, no debe emplear el verbo haber en primera persona del plural, como se hace a veces en el habla popular, recurriendo, para el presente de indicativo, a la forma habemos: Habemos pocos solteros en el pueblo, Habemos tres personas en la habitación; debe decirse Somos pocos solteros en el pueblo, Estamos tres personas en la habitación.

    [Más información en el Diccionario panhispánico de dudas, s/v haber, 4]

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    • Estimado “escritor”, para serlo y pensar en publicar lo primero que hay que hacer es aprender a escribir. En la lengua culta actual, la primera persona del plural del presente de indicativo del verbo haber es hemos, y no la arcaica habemos, cuyo uso en la formación de los tiempos compuestos de la conjugación es hoy un vulgarismo propio del habla popular que debe evitarse en el habla culta; así, no debe decirse Habemos visto a tu hermano, sino Hemos visto a tu hermano. También debe evitarse en el habla culta el uso de habemos con el sentido de ‘somos o estamos’, puesto que el verbo haber, cuando se emplea para denotar la presencia o existencia de personas o cosas, es impersonal y, como tal, se usa solo en tercera persona del singular: Hay pocos solteros en el pueblo; Había tres personas en la habitación. Por lo tanto, si quien habla desea incluirse en la referencia, no debe emplear el verbo haber en primera persona del plural, como se hace a veces en el habla popular, recurriendo, para el presente de indicativo, a la forma habemos: Habemos pocos solteros en el pueblo, Habemos tres personas en la habitación; debe decirse Somos pocos solteros en el pueblo, Estamos tres personas en la habitación.

      [Más información en el Diccionario panhispánico de dudas, s/v haber, 4]

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  6. No aparecer en esa antología es el precio a la libertad individual. No se debería tener q escoger, pero ya q obligan, mejor tener la libertad de este blog a tientas q no la jaula oficialista de la Antología.
    Quizas puedas acompañar las fotos del otro blog con las poesías?

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