Hablar en Cuba: una libertad en peligro

Tomado del portal www.notimerica.com

Tomado del portal http://www.notimerica.com

Se va haciendo cada día más peligroso, hablar y disentir en Cuba sigue siendo una pedrada en la puerta contra el castrismo.

Al pastor Mario F. Lleonart y su esposa Yoaxis Marcheco les devolvieron los teléfonos con las cuentas de twitter averiadas. A Lleonart y a ella los llevaron lejos de su lugar de residencia en Villa Clara y los mantuvieron cuatro horas en un auto patrullero.

Me escribe con una letra apurada desde Contramaestre, en Santiago de Cuba, el periodista ciudadano y activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) Yoandris Veranes para decirme que la policía le prohíbe ir a los despachos de internet públicos: no quieren que siga mostrando el Contramaestre que no muestran a los turistas.

Serafín Morán, un periodista independiente que hace un reporterismo a grandes trancos y sin llevarse por ningún manual, ha sido llevado varias veces a cuarteles policiales en La Habana. La última vez se lo llevaron unos días después de haber cubierto para medios extranjeros una protesta pública de manejadores de bicitaxis en la capital cubana.

Serafín llevó paso a paso la colecta pública desde varios puntos del mundo para comprarle una casa al adolescente Abraham, que dijo en las redes sociales que nunca había disfrutado de un servicio sanitario para hacer sus necesidades fisiológicas. Eso da roncha, y Morán tiene a las fieras vestidas de policía sobre sí.

Recientemente en el programa Contacto Cuba, que realizo para Radio Martí, Rolando Rodríguez Lobaina expuso que su productora Palenque Visión ha sufrido el decomiso de 20 cámaras fotográficas y video, sus reporteros han sufrido arrestos, golpizas y otros han abandonado la profesión porque el cartelito de independientes, les trae líos y palizas y actos de repudio por parte de las fuerzas de la Seguridad del Estado cubano.

A Roberto de Jesús Guerra Pérez, de la agencia Hablemos Press le ha sucedió algo similar. Decomiso de bienes, arrestos, multas, y encarcelamiento de periodistas ciudadanos.

El régimen, en la persona de Raúl Castro y sus lacayos quiere callarte la boca.

Los jerarcas de la revolución cubana quieren tomarse un mojito mientras ven atracar los cruceros en la Bahía de La Habana al son de las maracas, y no quieren que nadie interrumpa una Guantanamera que ya pocos se acuerdan de celebrar… o no les da la gana.

Amordazar las voces discordantes del Castrismo no hace sino echar paletadas de tierra sobre ese idilio que fue una revolución verdeolivo y hoy es una máscara, convertida en una pasarela de modas, una burla a las personas decentes.

La patada de Castro y el aplauso de las ovejas

Una Dama de Blanco es cargada en peso en La Habana por mujeres oficiales del Ministerio del Interior. Foto tomada del portal Cubanet.

Una Dama de Blanco es cargada en peso en La Habana por mujeres oficiales del Ministerio del Interior. Foto tomada del portal Cubanet.

No bien han acabado de dar un bofetón y ya están dando el otro. La máquina de escupir insultos del régimen castrista se dispara de semana en semana.

Arrestos arbitrarios, mítines de repudio y golpizas milimetradas desde los edificios del Ministerio del Interior (MININT) en cada provincia. Ese arsenal de hostigamiento cuenta con la alharaca de las ovejas gritonas que no se atreven a mirar cuánto les queda de pasto en el reino verdeolivo, antes de irse de Cuba.

La mañana de este lunes 2 de mayo fue así: el cubano Daniel Llorente desafió a la turba partidista y les dijo hipócritas en la cara. Los argumentos del joven negro se enfilaron en que el día antes habían gritado consignas antiimperialistas y esa mañana recibían con algazara el primer crucero desde Miami en 56 años de encierro. Luego de una discusión en que una fidelista le hacía gestos para que se mirara el color de la piel, vino la policía y cargó con él.

Nadie se inmutó.

Los juristas cubanos discuten cada año los cuadritos de cada planilla en la mar de la burocracia, cada coma en los párrafos más fútiles y terminan ratificando a Fidel Castro como el mejor exponente de la abogacía cubana. Antes de los mojitos y croquetas de jamón son incapaces de discutir sobre la aberración legal más sonora sobre las que estrujan sus títulos universitarios: la Ley de Peligrosidad Pre Delictiva, una herramienta que ha llevado a miles de jóvenes cubanos a la cárcel hasta por mirar atravesado a un policía.

La prensa castrista es un agujero negro por el que se ha ido la historia del país. La infamia ha tocado a sus puertas y ha preferido narrar la migración de las mariposas en el Valle de Viñales. Jamás los escribidores de los libelos oficialistas han increpado a un oficial del Orden Interior de una prisión o han querido investigar una paliza propinada por las temidas Tropas Especiales del MININT.

Cuando agentes de civil embutían al joven Llorente en el auto patrullero para que no aguara la fiesta del crucero Adonia que entraba a Cuba este lunes, fue la voz de una mujer joven la que se escuchó por encima del bochorno nacional: “¡Tíralo al agua!”. Y La Habana estalló en aplausos.

El país va despacio hacia atrás, hace casi sesenta años, pero los muchachos quieren reguetón y una manguera de dinero para mantener el WiFi, y nadie los va a distraer.

Tres poetas cubanos leen en Miami

hispJuan Carlos Valls, Sergio García Zamora y Rolando Jorge leerán sus textos en la tertulia mensual que celebra el poeta Luis de la Paz en el Miami Hispanic Cultural Art Center.

Este viernes, 15 de abril, el escritor Luis de la Paz tendrá como invitados a tres poetas, tres seres que respiran esa necesidad de decir en verso (o en prosa) pero que se han empeñado en ir contra los trenes de la modernidad. Son tres escritores invitados a la tertulia mensual que De la Paz realiza en el Miami Hispanic Cultural Art Center.

Para la ocasión leerán sus textos Sergio García Zamora, que ha llegado de Cuba; Juan Carlos Valls, un tertuliano conocido en los círculos de la ciudad, y Rolando Jorge, autor de una poesía de difícil construcciones y clasificaciones más esquivas aun.

García Zamora viene de ganarse el premio Premio Internacional de Poesía Rubén Darío 2015, en Cuba ha sido publicado por varias editoriales oficiales, pero su poesía (en casi su totalidad) escapa de los miedos más comunes y está asaeteada por una sinceridad que a veces te hace parecer que vives en un país libre.

Hace dos años la revista Nagari publicó un poema suyo, “Escenas cubanas”, del que extraigo este fragmento:

“En Santa Clara, yendo por la avenida del Papa,/ llamada así tras la visita del sumo pontífice:/ hombre para quien todas la dignidades/ nos deben parecer pocas, según la prensa,/ pasando junto a su estatua, digo;/ recordé que ayer mismo, ayer,/ nuestros cristianos eran perseguidos/ como a cristianos.

El ojo de Saulo de Tarso, el persecutor,/ entraba en las provincias a buscar profesores/ y maestras de kindergarten. Pero soy muy joven realmente para contarlo.”

García Zamora es autor de los poemarios Tiempo de siege, y El afilador de Tijeras, ambos en 2010.

Por su parte Valls, que en Cuba obtuvo el Premio David de Poesía en 1991, ha mantenido “la mano tibia”, escribiendo versos sin dejar enfriar esa relación que cada creador tiene con sus demonios escriturales.

Los animales del corazón, (1994) y Conversaciones con la gloria, (1995), hacen una especie de ruta de la vida y la no-vida cubanas.

Valls puede armar así lo cotidiano, siempre desde la búsqueda de la belleza: “…en las conversaciones siempre se pule algo/ una piedra un camino/ un extenso inventario de cosas que nos fueron/ cercanas luminosas/ extravagantemente familiares”.

Finalmente, Rolando Jorge, es de esa especie de gente que va soltando palabras sin más esperanzas que choquen contra algo, o contra la nada. En varias ocasiones ha dicho (y demostrado) que rehúye de las imposturas intelectuales y los falsos espejismos que rodean a la poesía. Sus “diarios” así lo demuestran:

“Bagatelas de las que me ocupo me permiten/ observar, meditar, mascullar solitario en cama

y que demonios rebullan rojos de ira por los suelos”.

“Regalo 2 sellos de correo excavadores en bandera/ americana a hombre que camina demasiado con/ brazos en jarra, expintor budista, activo en zen,/ venido de nueva york a zona trascendental/

–moneda, sonrisa, cigarro”.

Luis de la Paz ha puesto empeño en este proyecto que lleva a cabo los terceros viernes de cada mes, y de los que han quedado registradas lecturas de poesía, conversatorios con escritores y artistas, así como discusiones encendidas, en un Miami que va quedando lejos de aquel páramo en que lo pintaban.

Viernes de Tertulia tendrá lugar este 15 de abril, a las 8:30 p.m., en el 111 SW 5ta. Avenida, Miami.

Tomado de Martí Noticias

Un mataburros contra la sordera de Raúl Castro

Elizardo Sánchez. Foto de una entrevista, tomada de la agencia AFP en París el 19 de marzo de 2013 (AFP, Samir Tounsi).

Elizardo Sánchez. Foto de una entrevista, tomada de la agencia AFP en París el 19 de marzo de 2013 (AFP, Samir Tounsi).

Con la boca abierta y los brazos extendidos al cielo, los cubanos de buena voluntad todavía esperan la noche en que Raúl Castro libere a todos los presos políticos y tire al latón si tapa esa aberración jurídica que es el Código Penal vigente.

Mientras Elizardo Sánchez Santacruz, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), sigue como un orfebre, a punta de lápiz bien afilado documentando cada bofetada, acto de repudio, acoso policial y finalmente recogiendo los pormenores de cada cubano que entra a prisión bajo oscuros visos de motivación política.

La Comisión publicó -a escasas horas del mal paso de Castro ante la conferencia de prensa del día 21 de marzo ante Barack Obama-, un listado actualizado de los presos políticos cubanos con nombres y apellidos, fecha de detención, cargos, condena y algunas observaciones. La actualización de la lista se la dio al diario 14yMedio una quincena antes de lo que esta misma comisión esperaba hacerlo, el patinazo del General los empujó a adelantar detalles.

Son 89 presos políticos, los más mendaces motivos pueden ser terminar acusado de atentado después de recibir una paliza manu militari o recibir años de prisión, acusado de desorden público luego de recibir un acto de repudio, si se tiene en cuenta que la petición fiscal se basa en que los activistas son señalados como los que provocan “al pueblo enardecido” con sus protestas pacíficas.

“Los delitos más frecuentes por los que llevan a prisión a un opositor son desacato, peligrosidad social pre delictiva, resistencia al arresto, desobediencia o atentado. Si al momento de ser detenido un ciudadano se aplica alguna violencia, defenderse de los golpes con las manos ya puede ser interpretado como resistencia y si en el forcejeo el detenido le da un codazo al policía, eso se considera atentado”, relató Sánchez.

En la década del 2000 estuve varias veces en la sede de la CCDHRN en la barriada de Miraramar. A tomar agua o a buscar libros y revistas prohibidas por el régimen, y siempre era testigo de llamadas de auxilio desde los más diversos sitios del país. Una señora que clamaba porque a su hijo le rompieron las costillas por pedir a gritos atención médica, el hijo de un prisionero de la Primavera Negra denunciaba que a su padre no le dejaban pasar una biblia o un anciano que explicaba como su hermano fue condenado por daños a la propiedad, cuando en realidad los agente les escacharon la cabeza contra la puerta del auto patrullero. En todos los casos, Elizardo asiente, toma notas, sus ‘relatores’ van a los detalles en el terreno y se emite un dictamen final.

“¡Dame la lista!”, vociferó aquel día el anciano de verdeolivo. La lista existe, se confecciona hace más de veinte años y de ella se han servido organizaciones tan prestigiosas como Amnistía Internacional, Human R.W., Reporteros sin Fronteras o gobiernos que han tramitado el destierro final de los condenados por opinar diferente al comunismo criollo.

La lista de presos políticos existe, la sordera ideológica de Raúl Castro también.

Veinte años fotografiando la guerra

Se llama Goran Tomasevic, es fotógrafo de Reuters, y se ha pasado 20 años de su vida registrando imágenes de conflictos armados en todo el mundo. Sus fotos están llenas de escenas conmovedoras, en donde se puede observar el impacto que causa la violencia de la guerra en las ciudades y sus pobladores.

Lo encontré en el portal Clases de Periodismo y aquí se lo comparto a ustedes. Una persona llena de valor y compromiso con su oficio.

Para el fotógrafo “una vez que se inicia una operación de combate ya no hay vuelta atrás“. Retroceder sería avergonzarse de sí mismo: “Trato de permanecer todo lo que puedo en el campo, quiero mostrar la realidad”.

 “Si vas a capturar una historia tienes que estar en los momentos más difíciles”, concluye.

‘Mujeres refugiadas’: pauta de una cubana en Brasil

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La antropóloga y estudiosa cubana María Ileana Faguaga Iglesias se encuentra entre las ocho mujeres retratadas por el experimentado fotógrafo Victor Moriyama.

“Mujeres refugiadas” es la muestra que abre este lunes en la ciudad de Sao Paulo, Brasil. Faguaga Iglesias participa del  proyecto de dieciséis retratos -dejándose fotografiar-, dejándose llevar por las herramientas investigativas de la activista y abogada en Derechos Humanos Gabriela Cunha Ferraz  para llevar a buen puerto esta idea: la de mostrar la vida de mujeres que reciben asilo en Brasil o están en trámites para recibirlo, como es su caso.

Cruzar las alambradas conversó con la historiadora, etnóloga y antropóloga cubana. Faguaga tiene una maestría en Antropología Sociocultural y ha colaborado con decenas de revistas en temas como la problemática racial en Cuba, el feminismo y las religiones de origen africano en el continente. Ha sido colaboradora también de las revistas Islas y Neo Club Press. En la actualidad es profesora de Lengua española y Cultura caribeña en en la ciudad paulista.

¿Cómo entras en el proyecto de Gabriela, cuando te refugiaste y de dónde viene una ‘fotografiada’ como la que eres?

Gabriela es abogada y no sé si pueda calificarla como feminista, mas me consta de su implicación con las problemáticas de la impuesta subordinación patriarcal y de su denuedo por hacer algo al respecto para contrarrestar esa situación.

Nos conocimos en Cáritas. Durante un tiempo coincidimos allí, donde ella era abogada y yo acudía como solicitante de refugio. Así nos fuimos conociendo y acercándonos. Ella se interesaba por mi situación, sola en un país donde hay muchos cubanos pero muy pocos en mi condición, donde claro que no puedo acudir a la comunidad cubana pues tienen otra proyección.

Ella estaba interesada en visibilizar a mujeres refugiadas, especialmente africanas y afrodescendientes, en situación de refugiadas o de solicitantes de refugio. Lo cual es importante en un país con alto índice de racismo antinegro.

Así nos conocimos, nos acercamos, dialogamos cada vez más porque yo incorporé como antropóloga la situación de las mujeres afro refugiadas en Brasil. Ella tuvo la idea del proyecto fotográfico y yo, después de pensármelo un poco, terminé aceptando hacer parte.

Finalmente y aunque ella ya no trabaja en Cáritas sino en Brasilia, terminamos más que como colaboradoras, como amigas. En la distancia mantenemos el contacto.

No llegué a Brasil buscando refugio. No salí de nuestra isla con la idea expresa de no volver. Sí estaba en una situación de fragilidad psicológica y emocional y, por supuesto, material. Con todo, y pese a las tantas presiones, seguía produciendo intelectualmente. Por primera vez las presiones que yo había padecido por años y que en los últimos tiempos arreciaran, tocaron a mi familia, incluso a mi madre directamente. Por primera vez temí por las vidas de mis seres queridos y ellos por la mía. Era el momento de poner alguna distancia, mas pensé que era solo por unos meses. Sólo que en Brasil me negaron el derecho a la prórroga del visado por más de un mes. No quedaba otra solución que entrar con una solicitud de refugio, que hasta el presente no ha tenido respuesta.

En Cuba no me dejaban opciones. Aquí tampoco. Después de mi regreso de Estados Unidos había sufrido mucho más. A su vez, carecía de estructura aquí para quedarme. Carecía y carezco pero… sabía que era lo menos malo en ese momento. Lo era y lo es para mí y para mi familia. Está claro que en nuestro país me habían cerrado el círculo intentando que saliera. Luego me dificultaron en extremo la salida, pese a la supuesta libertad que ya funcionaba en ese momento para viajar al exterior y regresar, en fin… desde entonces percibí que había allá gente que no me quería adentro mas tampoco me quería afuera ¿?

Es de ese panorama -absurdamente desafiante hasta lo dantesco- que vengo.

¿Qué deja en la piel el acto de marcharse y qué hace una mujer como tú para seguir adelante y que el desarraigo no le ponga frenos a la creación?

Eso deja huellas profundas porque se ha sido absurdamente lacerado. Las huellas van por dentro y por fuera. Aquí llegaron mis primeras canas… ¿la edad? Yo sé que es mucho más que eso. Con todo, hay que seguir y se sigue con un sinfín de dificultades pero se sigue. Hay que luchar a diario con muchas incomprensiones. No se entiende que alguien nacido después del ‘59 y criado en la isla no sea castrista, y entonces te ponen el cartelito de “proimperialista”. No se admite que hay racismo en la isla. En fin…

Súmale el ser mujer, negra, feminista, profesional… te dará una leve idea.

En cambio existen personas como Gabriela, o como el personal de algunas ONG que tratan con refugiados, y claro, como otras personas, incluso que puedes encontrarse en la calle, con mucha más disposición para el intercambio respetuoso, para escuchar otros discursos, para dar crédito a la posibilidad de que existan otras miradas.

¿A qué puntos de encuentro te has aferrado para seguir siendo una cubana en Brasil?

Salí de nuestro país como una mujer madura, cronológica, intelectual, psicológica y emocionalmente. Entonces, ni me propondría ser otra cosa que lo que soy ni lo conseguiría por más que lo deseara. Soy cubana aunque identifique mi cubanía con los frijoles negros (ja… que me encantan pero mi sistema inmunológico no los acepta… mira tú…). No preciso estar escuchando a Van Van ni llevar conmigo la bandera, ni cantar el himno nacional. La identidad, simplemente, se vive, se siente, y los símbolos sólo la refuerzan en los momentos de nostalgia o para quien necesita ir construyéndosela a cada momento. No es mi caso. No hasta el momento. Además, siempre está la memoria… con sus lagunas salvadoras y con sus recuerdos consoladores o no.

La conciencia de que había llegado el momento en el que no podría continuar en mi país, y mi perseverancia en el trabajo que me vincula a nuestra nación donde quiera que esa nación esté, y no sólo en nuestro país, posiblemente eso me salva del desarraigo que mencionas. También el hecho de enseñar nuestra lengua y de hacerlo a partir de nuestra realidad, y no de un programa ortodoxo. Así que abro los ojos a mis alumnos sobre la música cubana que menos circula y a la que percibo que no acceden. Lo mismo hago con la historia, sin descartar la presente. Y no les limito cuando me llevan al ámbito estricto de la política. Desde esos “descubrimientos” que les voy haciendo, les voy enseñando la gramática y también las formas callejeras de decir.

Y, eso, me ayuda en mi revitalización del análisis que como profesional hago constantemente de la realidad de nuestro país y de nosotros más acá o más allá de las fronteras físicas de la Isla. Como también me ayuda en mi ser identitario.

Pero me niego a comprar aquí -y muy barata por cierto-, la bandera que no podría comprar en nuestro país porque tendría que hacerlo en divisas, lo que es ya un contrasentido total, y bien cara.

¿Qué les puedes aconsejar a las mujeres que ‘se van lejos’ para que puedan salir adelante?

Cuando salimos del país no hay recetas para conseguir soportarlo y avanzar. Yo sugiero no aferrarse a la idea de lo que quedó, al menos circunstancialmente, atrás. No se puede tener “cargo de conciencia”. Hay que hacerse a la idea de que hay que seguir adelante con las decisiones propias. Y salir, incluso cuando nos han empujado a hacerlo, ha sido una decisión… a menos que te colocaran directamente en el avión o en la balsa.

Hay que saber que se enfrentarán muchos problemas, obstáculos. Que tendremos que alfabetizarnos… en todo. Y que la mayoría de las cosas tendremos que aprenderlas solas. Mi sugerencia es que, en esos casos, la socorrida fórmula de buscar “un matrimonio” para tener quien nos ayude, puede ser una trampa de la que luego no se pueda salir. Mas habrá que tener los ojos bien abiertos, porque siempre habrá quien esté ahí, listo o lista para “abrirnos sus seductores brazos”. Dejarnos o no dar el “abrazo del oso” será nuestra decisión, una más.

Es difícil, mucho, pero no imposible. Si lo decidiste, inténtalo por ti. Cada pequeño logro disfrútalo sin pensar en lo que tenías allá… si tanto tenías y tan bien te sentías no te hubieras marchado.

Otra sugerencia: no tienes que aceptarlo todo porque “tú eres la extranjera”, “la refugiada”, “no sabes nada y no tienes nada”, y… cosas similares. Si no soportaste que te disminuyeran en tu país, no lo soportes en otro. Y aguántate, porque vas a escuchar de todo por no soportar humillaciones, desde arrogante a cualquier cosa.

Por supuesto, so riesgo de disgustos e incomprensiones de los otros, no soportes que te encierren en estereotipos. Tú eres tú, no eres Cuba y las visiones que de nuestro país se tienen, ni política ni culturalmente. No tienes que amar al Ché ni ser prostituta. No tienes que ser chusma ni eres payasa, porque de las cubanas y de los cubanos se espera siempre que estemos disponibles para la fiesta, lo que para muchos significa que estemos dispuestos para hacer divertir a los otros.

Una combinación de modestia y humildad con dignidad y suficiencia y, por supuesto, mucho esfuerzo y disposición para el trabajo así como apertura para la incorporación de lo que nos sea útil de lo nuevo, me parece excelente. Aunque, claro, no es garantía de “éxito”. Para este, siempre tan relativo, no hay recetas.

María Ileana Faguaga y la abogada Gabriela Cunha Ferraz, fotografiadas por Victor Moriyama.

María Ileana Faguaga y la abogada Gabriela Cunha Ferraz, fotografiadas por Victor Moriyama.

Oswaldo Payá: 64 años de vida

THE NEW YOU(3)

Este 29 de febrero se cumplen 64 años del nacimiento de  Oswaldo Payá Sardiñas, líder del Movimiento Cristiano Liberación. Su hija, Rosa María, ha viajado a La Habana para estar en la misa que se celebrará en honor de Oswaldo.

Payá Falleció el 22 de julio de 2012 en un trágico suceso en que las autoridades cubanas han intentado vender como un accidente junto al activista del MCL Harold Cepero E. Su familia  y los fundadores y activistas del MCL han insistido y alertado a diferentes prganismos internacionales en una investigación independiente para esclarecer los hechos de la muerte. Los demandantes de esta petición aseguran que se trató de una ejecución extrajudicial.

Oswaldo Payá Sardiñas trabajaba en el momento de su muerte en su proyecto más logrado hasta entonces, el Proyecto Varela, una inciativa que reunió más de 25 mil firmas para hacer una consulta popular que le diera a los cubanos la posibilidad de elegir su destino político y la vida nacional.

PROYECTO VARELA

1. INTRODUCCIÓN

La Constitución de la República de Cuba consagra el derecho de los ciudadanos a proponer cambios en las leyes. Por eso, presentamos al pueblo de Cuba el Proyecto Varela.

Este proyecto propone la modificación de algunas leyes para, de esta forma, avanzar en el mejoramiento de la sociedad. El Proyecto Varela quiere convertir en leyes lo que son ya derechos, establecidos en la Constitución de la República de Cuba, que no se cumplen.

Este proyecto va dirigido a abrir espacios de participación libre y responsable de los ciudadanos en la vida política y económica de la sociedad.

Se propone a los ciudadanos que apoyen la petición de un referendo para que sea el pueblo quien decida sobre este paso de apertura. La Constitución de la República, en el artículo 88 g, da el derecho a que los ciudadanos realicen esta petición. Esperamos que el gobierno lo respete.

El Proyecto Varela convertiría en leyes el derecho a la libre expresión, a la libertad de prensa y a la libertad de asociación. También el derecho de los ciudadanos a tener sus empresas, algo que ahora es privilegio de los extranjeros. Propone, a su vez, una modificación de la ley electoral nº 72, puesto que ésta es inconstitucional. Además pide una amnistía para presos políticos, y nuevas elecciones.

El Proyecto Varela es un camino para que el pueblo de Cuba transite en la verdad y el derecho en la solidaridad, y realice sus esperanzas. El Padre Varela fue el hombre que nos enseñó a pensar como cubanos, sembró la primera semilla de la conciencia, la libertad y la soberanía como derecho del pueblo. Por eso este proyecto lleva su nombre.

2. FUNDAMENTACIÓN

La Constitución de la República garantiza a los ciudadanos el derecho a proponer cambios en el orden jurídico y también ofrece los procedimientos para que, mediante la consulta popular, el pueblo decida soberana y democráticamente sobre la realización de los cambios y el contenido de los mismos. Este valor de las leyes actuales de contener en sí mismas la llave para cambiar la ley, para que éstas se ajusten a las necesidades y demandas de mejoramiento de la sociedad, se completa si el pueblo, que está legítimamente dotado para hacerlo, puede usar la llave.

Esta forma de acción cívica es el enlace por excelencia entre la voluntad popular y las estructuras políticas y jurídicas de la sociedad que practica la democracia. El funcionamiento de este enlace es signo de la capacidad de evolución pacífica y gradual de la sociedad, de su capacidad para transformarse y avanzar progresivamente en un desarrollo armónico e integral, en la elevación de la calidad de vida.

Por esto proponemos hacer los cambios desde la ley. La ley es siempre perfectible y debe estar en función del bien común y de la realización integral de la persona. Pero existen diversos criterios sobre los cambios que son necesarios en nuestra sociedad en las esferas políticas, sociales, económicas, e inclusive opiniones encontradas sobre la pertinencia de estos cambios.

La respuesta no es sencilla y demanda de la buena voluntad y la postura responsable de todos los cubanos.

Entonces, ¿son necesarios los cambios? Resolver esta cuestión es clave, pero la respuesta sabia y justa sólo puede darla el pueblo soberano en una consulta popular, en un referendo.

Pero, ¿por qué estas preguntas, estas propuestas? Por la respuesta a estas propuestas, el pueblo se proporciona a sí mismo los instrumentos legales para, mediante el ejercicio de sus derechos, la práctica de la solidaridad y el cumplimiento de sus deberes, tener una participación más plena en las decisiones que le afectan, en la determinación del rumbo que tome nuestra Nación y en la construcción de una sociedad mejor.

Con estas bases, es el propio pueblo quien decide si hay cambios o no y quien realiza los cambios como protagonista y sujeto de su historia.

No estamos ofreciendo un proyecto o modelo de sociedad, sino proponiendo el primer paso para crear nuevas y mejores condiciones de derecho. Y que así, entre todos los cubanos, creen y desarrollen su propio proyecto de sociedad según su voluntad soberana, a partir de los valores espirituales de nuestra Nación y las experiencias de su historia y para responder a los desafíos que nos plantea la llegada del nuevo milenio.

Firmar esta solicitud no significa, en modo alguno, apoyar o vincularse a ninguna asociación o agrupación, y tampoco establecer compromisos con las personas que la redactaron y la proponen. Cuando un cubano firma esta solicitud de consulta popular está haciendo uso de los derechos que le da la Constitución actual para hacer peticiones y está contribuyendo libre y solidariamente a mejorar nuestra sociedad, a solucionar los problemas que sufre nuestro pueblo y a preparar un futuro mejor para nuestros hijos, aquí, en nuestra Patria.

PUEDE SEGUIR LEYENDO EL TEXTO INTEGRO DEL PROYECTO VARELA EN ESTE ENLACE

 

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